Spring til sidens indholdSpring til sidens menuSpring til sidens bund• Top
• Indhold

El mar y el aire

Sábado, 17 de febrero de 2007. Por Jørn Madsen, 10.33 hrs.

Esta tarde el Vædderen (Aries) continuó su trayecto hacia el norte de la costa de Chile luego de haber estado en el mismo lugar durante un día entero. Mientras estábamos ahí, el CTD – nuestro recolector de aguas avanzado – subía y bajaba con la velocidad de un péndulo, solamente interrumpido por los pequeños movimientos tipo carrusel que hacía el barco cada vez que navegaba de vuelta a la misma posición una y otra vez.

El mar y el aire

Ahí abajo en las zonas libres de oxígeno, las que he descrito en el blog los últimos días, los investigadores habían encontrado clorofila, por lo que ahora será interesante ver si es que esto se encuentra activo en las algas vivas, y si así es, si es que tienen la capacidad de producir oxígeno mediante la fotosíntesis en las horas diurnas, mientras brilla el sol.

Se podía pensar que las zonas libres de oxígeno quizás fueran menores, o por lo menos asfixiantes en las horas diurnas del día, lo que significaría mucho por los organismos que viven en el agua y por lo tanto también para la circulación de las materias y, por ejemplo, la producción de CO2. Sin embargo, si fueran tan sólo los tristes restos de algas muertas, éstas no producirían oxígeno durante el día y las zonas libres de oxígeno estarían libres de oxígeno durante todo el día. Por esta razón, tuvimos que estar en el mismo lugar durante todo un día, para poder hacer las mismas mediciones en las horas diurnas y nocturnas. De hecho, justo en este momento los científicos están agachados ahí afuera haciendo mediciones y calculando como locos.

Los redactores de EMU

Blog de Galathea 3

Blog escrito por los empleados del Ministerio de Educación en la expedición y editores de la página web sobre Galathea3 de EMU.

Timmi manejando
 
Metindo el CTD en el mar
 
...y abajo
 

El CTD se puede sumergir varios miles de metros de profundidad en el agua, y en cada uno de los contenedores cilindrados se recolecta agua de una profundidad distinta. Luego se examinan los niveles de clorofila, oxígeno y obviamente del CO2 en el agua. Cuando el agua pasa por el tubo de agua, se mide la temperatura y la capacidad de conducción eléctrica, la que a su vez es una medida de la salinidad y por lo tanto del peso del agua. El dióxido de carbono (CO2) se forma mediante, por ejemplo, nuestro metabolismo, donde la materia orgánica se transforma, entre otras cosas, en CO2 mientras extraemos la energía de los alimentos y lo utilizamos para algo razonable. En principio, es exactamente lo mismo que hacemos cuando consumimos carbón, petróleo o leña - es decir, utilizamos la energía y también producimos un montón de CO2. Durante los últimos años, el mundo se ha empezado a interesar por el CO2, ya que es un gas de efectos invernaderos que retiene las ondas largas que se reflejan desde la superficie de la tierra y sube a la atmósfera. La sociedad civil de la modernidad ha emitido grandes cantidades de CO2 al aire, y ahora las concentraciones son tan grandes que cabe la posibilidad de que la temperatura global aumente.

El mar absorbe una parte del CO2 de la atmósfera, pero no se sabe exactamente cuánto o cómo, ni tampoco si se queda ahí abajo. Si el mar realmente es una esponja de CO2, podría servir para impedir el calentamiento global. Por el otro lado, cabe la posibilidad de que el mar cambie si es que absorbe demasiado CO2, ya que en el agua el CO2 se transforma en un ácido suave, es decir ácido carbónico, y si hay demasiado de este ácido, el mar se agriará y no muchos animales y algas pueden aguantar esto, como serían los casos de las algas bentónicas, caracoles, mejillones y los corales. Simplemente no es lo mejor tener granos de calcita si es que el agua es muy ácida, pues los granos se disuelven.

El almacenamiento de CO2 del mar y la atmósfera va de un lado a otro. A veces, cuando hay desproporcionadamente mucho en la atmósfera, éste se desplaza al mar; al revés, cuando hay mucho CO2 en el mar, éste se evapora y sube a la atmósfera. Los científicos del Laboratorio danés Risø miden el nivel de CO2 en los niveles superiores del mar y en la atmósfera durante toda la ruta del Vædderen. Además, observan las olas, el tiempo y el viento, pues no da lo mismo si es que hay viento o no, o si las olas son grandes o pequeñas. Mientras más movimiento haya, es decir, mientras más olas, rocío de espuma y burbujas hayan, a mayor velocidad ocurren las nivelaciones entre el mar y el aire. Y si se sabe con exactitud cuán rápido esto sucederá, se puede ingresar el resultado en los modelos climáticos y mejorar la precisión de sus predicciones.

Esperando
 
Inflando helio
 
Listo
 

Así como los investigadores del mar miran hacia las profundidades del mar para estudiar el CO2, los investigadores de la atmósfera miran hacia arriba para seguir las corrientes de aire y por lo tanto los caminos insondables del CO2 en la atmósfera. Por esta razón, de vez en cuando se pueden ver globos rojos elevándose en el aire desde el Vædderen. Estos son globos de helio, los que en principio no son tan distintos de los que se pueden comprar en un parque de diversiones, solamente que más grandes, más duraderos y probablemente más caros. En un extremo se le amarra un instrumento que mide la temperatura, la dirección eólica y la velocidad. Luego los resultados son enviados de vuelta al barco con un radio transmisor. Junto con las mediciones de CO2, que se realizan al mismo tiempo desde el Vædderen, se pueden calcular las corrientes de CO2 en la atmósfera.

El CO2 es solamente una parte  - pero una parte importante - del gigantesco ciclo del carbono, que en realidad es el ciclo de los organismos vivos. Nosotros, al igual que todos los seres vivos, estamos hechos de conexiones de carbono,  y no hay mejor ejemplo del hecho de que todos esto es parte de una conexión mayor, pues para estudiar los secretos de nuestro planeta hay que enviar instrumentos a las profundidades del mar y a los cielos azules. Lo mejor de todo: ambas cosas se pueden realizar desde el Vædderen.

Atentamente Jørn  

Hasta la vista